Las manifestaciones pro-tibetanas abandonaron los territorios históricamente tibetanos y se desplazaron hoy hasta al capital china, donde entre 50 y 100 estudiantes tibetanos hicieron una "sentada" pacífica en solidaridad con los violentos sucesos registrados en Tíbet.
En Beijng, los jóvenes estudiantes optaron por seguir la fórmula de los monjes con los que arrancaron, hace ya una semana, las protestas, y se reunieron en el campus de la Universidad de las Nacionalidades, en silencio y con velas, desde las 19 hasta las 23.30 horas (hora local).Todos los participantes eran tibetanos de diversos cursos, que se mantuvieron imperturbables a los intentos de sus profesores de convencerlos para que abandonaran la protesta.
En la entrada principal de la universidad se apreciaban al menos cuatro coches de Policía aparcados; apostados en la calle, entre agentes y guardias de paisano, había al menos una treintena de policías.La protesta de Beijing, en cualquier caso, ha sido mucho menor, y más contenida, que las ocurridas en otros lugares como Lanzhou (provincia de Gansu), donde en la Universidad Nacional del Noroeste cientos de estudiantes tibetanos participaron en una manifestación, en la se podía ver una pancarta con el lema "Nos mantenemos unidos a los tibetanos, por una democracia gloriosa y por la vida", según informó ayer Radio Free Asia.
